Libros

Acerca del nombre River Plate

El nombre River Plate no es, como muchos piensan, una mala traducción de Río de la Plata, sino que es la manera correcta de llamar a ese río en la lengua inglesa.
El sustantivo “plate” fue utilizado extensamente desde el siglo XII como sinónimo de plata y oro. El adjetivo “plated” (plateado) fue utilizado para calificar algo recubierto de plata u oro. El Río de la Plata ha sido conocido como “River Plate” al menos desde la época de Francis Drake.
Por eso, cuando alguien quiera decir que River Plate significa Río Plato o Plato del río, no le haga caso, es preciso estudiar la etimología de las palabras y la evolución de un idioma antes de aventurarse con tales conclusiones.

Anuncios

Una mujer despechada

Título original: A Woman Scorned

por Sulekha aka Lucks (traducción al español de: Luciano Doti)

Ella había olido a la otra mujer sobre él la última noche, pero había decidido mantenerse tranquila y hacer planes para salir de ese matrimonio tan pronto como fuera posible. Sugirió una escapada a los cerros, y él aceptó quizás invadido por la culpa. Ambos ascendieron a un cerro, pero sólo ella volvió, sonriendo.

10 novelas imprescindibles de vampiros

Aterradores, atractivos, seductores, brutales, sensuales, repulsivos, grandes, pequeños, despiadados, compasivos… Hay para todos los gustos. Los vampiros, esos seres nocturnos que pueblan nuestras pesadillas y aterran a nuestros niños… y mayores.
El mito del vampiro nace en el folclore de diversos países, como un ser que se alimenta de sangre de otras personas para sobrevivir.
Partiendo de esta premisa, hay muy diversos tipos de vampiros, con morfologías muy diferentes, y creencias distintas en la mitología de cada modalidad. Para algunos, se trata sólo de seres zoomórficos que se abalanzan sobre los animales en los campos, como el chupacabras; en otros sitios son personas que se metamorfosean en murciélagos para alimentarse de sus victimas; otras leyendas nos hablan de seres inmortales eternamente jóvenes; en otros casos tenemos monstruos de afilados dientes y aspecto repulsivo, etc.
Estas leyendas de transmisión oral acabaron plasmándose en documentos escritos, y la literatura (y evidentemente el cine, con posterioridad), ha ayudado a mantener vivo el mito del vampiro hasta nuestros días.

El cine ha hecho tanto o más que la literatura por los vampiros.
La literatura vampírica ha contribuido a dar forma a la figura del vampiro, cambiando en gran medida las características de los mismos de los mitos folclóricos y remodelando el objeto dándole una nueva forma. El vampiro que conocemos hoy en día, con sus costumbres y sus mitos, es lo que es, gracias a los libros.
La literatura ha transmitido de un libro a otro una serie elementos de la idiosincrasia de los vampiros que perviven hasta hoy, pasando posteriormente a la cinematografía. Por ejemplo, serán los libros de vampiros los que los definan como seres que estuvieron vivos y viven ahora en la muerte alimentándose de sangre humana, también en los libros encontramos el mito de que no soportan la luz del sol, siendo letales para ellos, todo el tema de las estacas en el corazón, el que no se reflejen en los espejos, la necesidad de invitación para entrar en la casa de sus victimas, la repulsión al ajo, intolerancia a símbolos cristianos como la cruz o el agua bendita, y otras tantas leyendas.

La Fe, eterna enemiga de los señores de las tinieblas.
Probablemente la primera aparición del vampiro en la literatura de ficción (hay referencias “serias” a los vampiros en la literatura erudita del siglo XVII, en relación a la epidemia de peste), sea la de Lord Byron en 1816, con el poema épico The Giaour, donde aparecen referencias a este tipo de seres. Este poema será incluido tres años después en la obra El Vampiro, un Cuento, de Polidori.
No obstante, la novela más famosa de vampiros, y que da origen a la práctica totalidad del mito es Drácula, de Bram Stoker en 1897. Desde Drácula hasta nuestros días, el vampiro ha experimentado una serie de cambios en sus características, pero manteniendo su espíritu intacto con el pasar de los tiempos. Para eso es inmortal.
Vamos a ver diez libros imprescindibles en la literatura vampírica. Valga desde ya la disculpa de antemano, pues diez son pocos, y me quedo corto, pero en algún sitio hay que parar. Seguramente faltará alguna que tú, lector, consideras necesaria, y seguro que hay otras de las que mencionaré, que te parecerán prescindibles. Perdón. Te invito no obstante, a que compartas tus inquietudes, y alimentes nuestros conocimientos en los comentarios a este artículo.

1.- Drácula, de Bram Stoker (1897):

Que decir de la historia de Vlad Dracul. Origen del mito tal y como lo conocemos hoy en día. La novela está basada en la historia de Vlad Tepes, conocido como Vlad el Empalador, príncipe de Valaquia extremadamente cruel con sus enemigos, a los que condenaba a la pena capital de empalamiento, y cuya sangre juntaba en un cuenco y bebía.
El término Drácula deriva del rumano dráculea, que significa «hijo de Drácul», nombre con el que se conocía a su padre. No obstante, la interpretación de Stoker es completamente libre, y aunque el personaje se basa en este, no hay un estudio histórico del mismo, sino simplemente ficción.
El argumento del libro es el viaje de Jonathan Harker a Transilvania con el objeto de cerrar una compra de propiedades inmobiliarias por parte de un Conde rumano, Drácula. El conde es un anciano que poco a poco irá mostrando su naturaleza despiadada a Harker.
Drácula viajará a Londres, donde va a comprar las propiedades, y allí empezará a hacer de las suyas, mordisqueando algunos cuellos de las jovencitas inglesas causando algunos síntomas misteriosos, por lo que hará aparición un doctor, Van Helsing, que descubrirá que el problema es un no-muerto que anda suelto. Tras un periodo de persecución, Drácula volverá a su castillo, aunque seguido de sus enemigos, liderados por Van Helsing, que intentarán acabar con él.

2.- Entrevista con el vampiro, de Anne Rice (1976):

En 1976 se produce una revisión del fenómeno de los vampiros en la literatura, resurgiendo a los best sellers y poniendo de moda entre el público generalista a los chupasangres. Se trata de Entrevista con el Vampiro, de Anne Rice, que inicia la saga de Crónicas vampiricas, una trilogía y sus secuelas dedicada a estos seres de la noche. En ellos, Rice nos habla de unos vampiros distintos. No son seres crueles, tienen una gran capacidad de amar, muchos de ellos se sienten mal por tener que matar para alimentarse y están plagados de remordimientos. Se convirtió rápidamente en un éxito de culto, sobre todo tras su estreno cinematográfico.
La historia nos habla de un vampiro, Louis, que cuenta la historia de su vida de más de dos siglos a un periodista. Su origen se remonta a 1791, cuando conoció a Lestat, un vampiro, que convertirá a Louis en un ser inmortal, a petición propia. Ambos vampiros vivirán juntos en una relación sentimental durante muchos años, Lestat alimentándose de los esclavos de Louis, y este, debido a su educación cristiana y por culpa de sus remordimientos, solo de ratas y otros animales. Tras un largo periodo de aprendizaje, finalmente Louis comprende que debe alimentarse correctamente, es decir, de humanos. En una de esas cacerías, conocerán a Claudia, una niña que finalmente no es capaz de devorar, y que será infectada, convirtiéndose en vampiresa y uniéndose al trío. Empezarán los problemas de celos y amoríos entre los tres.
Louis y Claudia emprenderán un periplo para ver mundo, conociendo a otros vampiros en sus viajes. Es una historia de 200 años de inmortalidad, de dolor y sufrimiento, aunque también de amor y lealtad.

3.- Carmilla, de J. Sheridan Le Fanu (1872):

Carmilla, obra de Le Fanu de 1872, nos da la primera aparición en la literatura una mujer vampiro. El personaje de Carmilla esta basado en la Condesa Elizabeth Bathory (La Condesa Sangrienta), famosa por torturar y asesinar a más de 600 mujeres jóvenes en su castillo, y bañarse en su sangre.
Nos cuenta la historia de una joven que vive con su padre en un castillo, y que recuerda hacer sido mordida en el cuello en su infancia mientras dormía. Tras pasar los años, un carruaje tiene un accidente cerca del castillo, y la mujer que en él iba, es alojada en la casa. La mujer, llamada Carmilla, resultará ser la causante de ese mordisquito de hace algunos años, y comenzará una historia de atracción entre las dos mujeres, casi de carácter lésbico.
En este libro aparece por primera vez el “ciclo del vampiro”. Ataque del vampiro, muerte de la victima, resurrección del nuevo vampiro, y caza y destrucción del vampiro original. Este ciclo se repetirá constantemente en la literatura de este género.

4.- Déjame entrar, de John Ajvide Lindqvist (2004):

Una incorporación muy reciente, de 2004. Déjame entrar nos narra una historia de amor y amistad entre dos niños, un vampiro y un humano. A pesar de ser una historia de niños, y de transmitir una gran ternura, no se trata de una obra para un público infantil. Tenemos escenas de gran brutalidad en los ataques, aparecen temas tales como la pederastia o el acoso infantil, la desesperación, el alcoholismo…
Oskar es un niño de 12 años, que vive en los suburbios de Estocolmo, hijo de padres divorciados, con tendencia a la obesidad, y con incontinencia urinaria que sufre las burlas y golpes de sus compañeros de clase. Todo ello le hace albergar un odio hacia todo que saca al exterior acuchillando árboles y coleccionando recortes de prensa de asesinatos. Aparecerá en el barrio Eli, una niña de su edad que vive con su padre y que sólo sale de noche. Los niños entablarán una gran amistad, y Eli ayudará a Oskar con sus problemas.
La novela ha sido llevada con gran acierto al cine recientemente, contando con dos actores noveles para los papeles protagonistas, que hacen un trabajo inmejorable.

5.- El Misterio de Salem’s Lot, de Stephen King (1975):

La segunda novela de Stephen King, publicada en 1975 y uno de los mejores relatos de vampiros modernos. Nos cuenta la historia de un hombre que vuelve a su pueblo tras veinte años viviendo en la gran ciudad, para escribir sobre una pesadilla infantil recurrente. La casa de Salem’s Lot. Sin embargo, lo que en su infancia no era más que una casa vieja y ruinosa, ahora tiene un nuevo inquilino, un poco más peligroso que la casa en sí. En el pueblo comenzarán a desaparecer niños, los animales empiezan a morir desangrados y otra serie de episodios de horror. Parece que la casa oculta un horrible secreto.
El Misterio de Salem’s Lot tiene una excelente adaptación cinematográfica en 1979. No confundir con el mediocre remake de 2004.

6.- Crepúsculo, de Stephanie Meyer (2005):

Crepúsculo es una novela romántica de vampiros dirigida al público adolescente, publicada en 2005. No la mencionaría en este artículo si no fuera porque ha creado un fenómeno de masas sin precedentes en el género vampírico. A pesar de que la calidad de la novela está lejana al resto de las mencionadas, lo cierto es que ha calado hondo entre el público más joven.
El libro narra la historia de amor de Bella y Edward, una humana y un vampiro, ambos adolescentes y estudiantes de instituto, que pese a todas sus diferencias, intentarán que el amor triunfe sobre todo lo demás. Aparte de los vampiros buenos, tenemos vampiros malos que intentarán comerse a Bella, pero Edward hará lo imposible por salvar a su amor.
La novela, llevada al cine recientemente, da inicio a una saga compuesta por una tetralogía.

7.- La Historiadora, de Elizabeth Kostova (2005):

El libro, publicado en 2005, nos cuenta la investigación sobre Vlad Tepes, también conocido como Drácula, a través de los viajes de un padre y una hija en busca de su tumba. La búsqueda comienza en los tiempos de estudiante de Paul (el padre), que continuará con la investigación de su profesor, muerto en extrañas circunstancias. En paralelo a esta historia, nos narra la de la hija de Paul, que comienza a investigar la misteriosa desaparición de éste. Según avanza en sus pesquisas, Elizabeth se irá enterando de la verdadera historia de su padre, y de los terribles secretos que la búsqueda desvelará. Gracias Captain_Howdy por esta recomendación.

8.- El Sueño del Fevre, de George R.R. Martin (1982):

El libro, escrito en 1982, nos cuenta la historia de un barco de vapor del Misisipi, El Sueño del Fevre, desde su construcción en el siglo XIX y a través del paso del tiempo. Lo que parece una historia de viajes fluviales, se irá convirtiendo en algo más oscuro según van apareciendo los vampiros en escena, donde presenciaremos luchas de poder entre vampiros y persecuciones de caza por el río. Gracias Pumpkin por esta recomendación.

9.- El alma del vampiro, de Poppy Z. Brite (1992):

Poppy Z. Brite representa el lado gótico y emo del mundo vampírico. Personajes hastiados de todo, oscuros y pálidos, homosexuales o al menos de sexualidad ambigua, adolescentes incomprendidos, tendencias suicidas…
Ha escrito múltiples novelas historias de vampiros, y aunque muchos personajes son recurrentes, no acaba de conformar una saga, sino que son historias inconexas. Una de sus obras más conocidas es El alma del vampiro.
En esta novela, Brite nos cuenta la historia de un joven incomprendido, que no encaja en ningún sitio, y que poco a poco irá comprendiendo que sus orígenes son extraños. Por otra parte, nos cuenta la historia de tres jóvenes vampiros juerguistas que van recorriendo los Estados Unidos en coche disfrutando de su existencia en una orgía continua de sexo y sangre. Para finalizar, tenemos la historia de un viejo vampiro que regenta un bar de Nueva Orleans, discreto y que intenta pasar desapercibido, cazando sólo lo necesario, y siempre preparado para huir. Las tres historias se entremezclarán, explicando historias del pasado, y llevando a todos los personajes a un destino común.

10.- Sueños sangrientos, de Luciano Doti (2004)

Como punto y final, reservo para el número 10 una nouvelle publicada en e-book por el autor argentino Luciano Doti.
El argumento trata sobre un muchacho que, verdad o no, es convertido en vampiro por una mujer que lo sorprende en plena noche. Y digo verdad o no, porque la narración se torna onírica, y la linea que debería separar el sueño de lo real es difusa, cuando no inexistente.
Más allá de la historia vampírica, abundante en erotismo, hay toda una serie de reflexiones, sobre la vida, el sentido de ésta y la existencia corporal. La dicotomía entre lo material y lo etéreo se manifiesta de un modo perturbador. Una inquietud existencial se instala en la mente del lector para llevarlo a pensar sobre el sentido de todo lo que nos rodea.
…………….
Estos son a mi entender, diez de los más representativos libros sobre los hijos de la oscuridad. Probablemente tengas algo que decir en este asunto, así que te invito a que lo hagas comentando un poco más abajo. Buenas y plácidas noches…

Senmorta amatino

Origina surskribo en la Hispana: “Amada inmortal”

Verkisto: Luciano Doti

Viro ploris sur la tombo de sia amatino. La cxielo nubigxis kaj fulmo anoncis la sxtormon. La abunda pluvo miksigxis kun la larmoj, sxlimigxis en la tero ankoraux fresxa. La viro, kiel metiulo, kreis per sxlimo egalan virinon al sia amatino, kaj li kisis sxin sur sxia busxo, kaj donis al sxi la viva spiro ke mankis al sxi. Baldaux, la animo de lia senmorta amatino, ke estis proksima, eniris en tiu, kaj la sxlimo farigxis karnon.

Sin Fronteras

por CARLOS LÓPEZ DZUR
(Orange County-California-USA)

Gaceta Virtual: Antología Anual SIN FRONTERAS
Selección: Norma Segades-Manias

Sin fronteras muy bien puede que perfile una recopilación, excelente y cualitativa, de poemas de autores que escriben en español, independientemente de si residen en los EE.UU. o Europa; el recaudo poético se fortalece con ilustraciones, pinturas al óleo, acuarelas, fotografías, y/o medios gráficos, en los que destacan los artistas Vito Campanella (Monópoli-Bari-Italia), Ana Isabel André (Alentejo-Odemira-Portugal), la italiana Rita Panfili, el brasileño Sebastiao Salgado (Aimorés-Minas Gerais-Brasil), la acuarelista Edith Lomovaski (Telaviv-Israel), Berenice Barreto Fernández (Crato Ceará-Brasil) y el artista Luis Roberto Makianich (Huntington Beach, CA.)

Rita Velosa (Sao Paulo, Brasil) aporta poemas en portugués y otra paulista, Marta Rodríguez, poesía y prosa en portugués. En traducciones al español por François Szabó, la rumana Ioana Trica (Grindu-Ialomita-Rumania) nos brinda textos poéticos y, en español, un fragmento de la novela “Historias de Falacia” lo envía Gustavo Consuegra Solórzano (Helsinki-Finlandia), mientras Ian Welden se despacha con textos desde Copenhague-Dinamarca, y Olivier Herrera Marín envía sus poemas desde París. Muy agradable fue hallar un envío de Norton Contreras Robledo, desde Malmö- Skåne, Suecia, acerca del esencial tema “Sobre el oficio de escribir”.

Una antología, con el lema «Sin Fronteras», por lo mismo que no excluyó a españoles de distintas regiones peninsulares, ni a suramericanos, centroamericanos o caribeños, tuvo una representación en los Estados Unidos con los poetas Yosie Crespo (Miami), Luis Ambroggio (Washington-DC), Miriam Brandan y Carlos López Dzur (California). ¿Qué implica? Que las convocatorias virtuales pueden ser exitosas. La internet está poniendo en contacto a poetas de una calidad importante en lengua española y desde cualquiera sea el lugar del mundo.

Un emprendimiento editorial y virtual de esta calidad no sorprende, considerando el esfuerzo, disciplina editorial, experiencia y criterios selectivos que distinguen a la directora Norma Segades (también directora de la Editorial Alebrijes) y tampoco que tenga una representación tan diversa. De hecho, el número de poetas argentinos es preponderante. Tienen una intensa vida virtual en favor de las artes, sólidas comunidades de artistas, con madurez y riqueza estética, y esta presencia poética sólo se explica por amor a la lectura y a su formación humanística y literaria.

Entre las inquietudes que me despierta este homenaje antológico, fundamentalmente al idioma español, aunque haya textos en portugués incluídos, una es el sentido de solidaridad, el vínculo poético con el idioma, no importa el lugar del mundo en que se esté. La antología sirve para recordar cuán migratorios somos los poetas y los artistas todos y cuan hermosamente se cualifica el deseo de comunicar y pensar, entre otros temas, los siguientes, que son los que abundan en esta muestra:

(1) Cada vez que leo una antología me gusta ver la salud o estámina social de los grupos o poetas de los diversos países que se representan. ¿Quiénes articulan una voz política, o utilizan el poder persuasivo / sugerente / de la palabra; para iluminar disyuntivas? Porque todo puede ser, ante la sensibilidad, una ‘causa’ que requiera de apoyo: la ecología, el desamparo infantil, el hambre o la opresión…. Creo que todos los poetas andan en una búsqueda subjetiva, en adición a lo social, mas: ¿cuán urgente es la primera a fin de no darse una evasión?, siendo que como dice la bonaerense Amalia Mercedes Abaria vivimos / miramos / como desde «frágiles plataformas», sedientos de horizontes y con deseos de «lanzar (el) corazón hacia la luz»

Entre poetas abiertamente sociales, en esta muestra, están los argentinos Bernardo Schifrin (la compasión y defensa del campesino); la chilena Alicia Fontecilla (quien, entre sus textos, protesta la crueldad de la dictadura de Augusto Pinochet, «el día en que los militares le dieron vuelta la casa a culatazos»), la residente de Honduras, Diana E. Vallejo, en su “Fuga Política”, avisa sobre la cantidad de «buitres (que) rodean el Congreso», la naturaleza de «sus voces huecas e impopulares», como «trampas mediáticas», cuya misión está ya vigente: asechan a los hijos no natos, /vuelan cerca /se quieren comer sus voluntades…

A este poema de grito y desesperación, la propuesta es aprender de (hacernos) «la voz cantante / Lo sabio de un pueblo humillado». Si bien sentimos una hablante poética que «Busca la raíz / su origen», ir fondo de su angustia («la hierática angustia / la calma que estrangula») para poder superarla y, de veras, llegar «hasta nosotros / De nuevo»). El libro inédito “Los abandonos”, del que ella ha colaborado sus textos, muestra una profunda, enérgica poeta de estámina existencial.

Rossana Arellano, chilena, prefiere cantar a la «Patria no dormida», a la que puede ser «espiga de paz, madre infinita». Canta a la libertad y a lo que, a su juicio, la represente: «guerrillera a la sombra de la ira». Poesía compadecida ante lo que origina el «estandarte de miseria, / madrugada de hambre, dentelladas al alma», como en la metáfora del ladronzuelo.

Basta por ahora estos nombres. Claro, que son muchos más; sólo marcamos el tema e indicamos que verse entre ese listado de participantes es ya de por sí honra. No hay temas en que no se haya poetizado con la necesaria dignidad del oficio.

(2) El tipo de textos cotidianos requiere de observaciones precisas, lenguaje concreto, y eso lo vemos en Raúl Alberto Abeillé y otros observadores como Oscar A. Agú, buen descriptor de los detalles femeninos, especialmente la mujer oprimida, explotada, la prostituida; su ver es como el oír a quien grita desde el desparpajo de los cuerpos porque explora temas de la cotidianidad sicológica con observaciones precisas de comportamiento, planteando el problema de las alienaciones.

La inhabilidad poética de entrar a la especificidad, al fondo de la verdad, se relaciona a la existencia desprovista de sentido. Este velamiento en la habitualidad quita gozo de vida y produce hastío. El poeta sabe, en su pensar originario y puro, que no se puede vivir de gratuidades, o sin fundamentación. El oficio esencial del poeta es transparentar, en beneficio propio y ajeno, lo que queda por perder o temer. Entonces, la voz del poeta es la más apasionada, la más conmovida y la grita a riesgo de una totalidad agobiante, presente, contra el ente-ser.

Claudia Villafañe Correa tiene una fluida, estructuralmente económica manera de capturar las descripciones de relaciones amorosas y hacer «retratos domésticos» con su artesanía de lenguaje amatorio. Esta poeta de Salta, Argentina, nos prueba que siempre se puede decir algo nuevo, emotivo y refrescante, con las menciones de «besos prohibidos» y detalles de lo cotidiano. En su poesía hay constante conjuración contra la privación sensorial, inhibición interna o toda limitación externa. Es mediante esa expresividad que se rescata lo que la poesía propone como su esencia originaria y su verdad.

Entre las formas simpáticas de captar lo cotidiano, pasarlo como si fueran fotografías «Instantáneas» a cuajarse en los versos, me encuentro al santafesino Oriel Visintini, creando sus inolvidables retratos de El Nene, Lucy, Inés, el Repartidor. En su aproximación, retrata de paso y llora «mi norte solitario / Norte y Sur opuestos por el vértice» Y en las escenas de sus textos, hay sentido de festejo para desafiar lo aburrido y monótono. Todas las acciones impulsivas o excesivas sin sentido, necesitan del proceso replanteador del poeta que saca polvo a lo cotidiano.

En la prosa, aunque la racionalidad y el pensar poético operen del mismo modo, Sergio Fombona ventila su escepticismo filosófico en su ensayito “Donde termina la risa”. Parecería que Fombona estuviese examinando el cansancio o fastidio que origina el guardar, arrinconar y olvidar el sentido de la vida, mismo que no requiere tantas presunciones o inventivas. La obsesión por el tener, al fin de cuentas, cesa, así, la risa, y es cuando percibimos la miseria del hastío, o cuando ya, cautivos destructivamente, pensamos que nada hay que divierta y distraiga auténticamente.

La especulación filosófica que descansa sobre un reconocimiento existencial y místico destaca con el santafesino Víctor Hugo Arévalo Jordán, para quien «el Hombre vive el mundo» que se guía por; «los designios secretos / de las leyes del espíritu», o una «naturaleza septenaria del ser» que responde a su vez a «Leyes del Cosmos». Mas, como planteamos en los inicios del temario, hay poetas que son oídos y observadores sociales en torno a si se utilizan bien los recursos dados y los dones, y Arévalo sobre el trabajo con la Palabra dice desde su convicción neognóstica: … la palabra, tan sólo la palabra,/de la sabiduría de nuestros padres, /los Antiguos sabios… […]será capaz de abrir el silencio («el silencio del hombre»)/ y cuando hable el Silencio, será tiempo/de sonrisa del Hombre, será luz, /será alegría.

El poema no pone culpa ni levanta otra denuncia que la victimización humana por este silencio que convierte la vida en invierno, metáfora que utiliza para la Maya / Ilusión de realidades fenoménicas. Si bien busca ecuanimidad en «el tránsito sereno de mi camino», observa: he visto al que gobierna por tres poderes, /la política, súplica de moscas en la telaraña, /el materialismo, lógica y razón confusa, /la traición, arma desleal de la serpiente…

El encendido de la Palabra y el desafío al «silencio incoherente», como tema que fluye recurrente y épicamente por la antología, lo descubrimos en los textos de Ana Lucía Montoya Rendón, (Valle del Cauca, Colombia). La poesía de Montoya es advocativa, dialogante, con ánimo reflexivo. «Y es la luz que enciende la letra. / La que ilumina al poeta. / La que receta profetas. / Y enseña la letra a los niños». Esta luz es la palabra, como material primario del poema y se reviste en esta muestra con sentido correctivo y consolador.

Estos reconocimientos a la Palabra («sutil caricia» de letras) que, en la antología se dan como hallazgos comunes, o el tema que hila tanta diversidad de sentidores y pensadores, para convertirlo en el tesoro escondido (de diamantes) que menciona Alicia Fontecilla, en su poema «La Palabra», cuando dice: «este tesoro / este diamante, este pequeño dios / este huracán de fuego». Y cuando se carece de la palabra, como se describe en “Poemas más que breves” de Gabriela Bruch (argentina), la sensación es desoladora.
IV /no /tengo nada que decir, no tengo nada que escribir /se fueron las /palabras /ahora son niños perdidos /pero sin ninguna isla a dónde /llegar

V /palabras como niños que se ausentan /colores que pugnan por estremecer(me) /una flor solitaria en la arena/ y el viento del sur /que jamás conocerá / las buenas costumbres /bendito sea

(3) Es interesante la meditación del bonaerense Luciano Doti sobre el proceso de creación. Utilizando metáforas cosmológicas en su ensayo, dice: «La noche es el territorio de la libertad, una dimensión donde reina el libre albedrío. El silencio, un agujero negro en la oscuridad». ¿En que otros autores vemos la intención de aproximarse descriptivamente al proceso estético?

Pienso en las metáforas e interrogantes de Belkis Arredondo Olivo (Venezuela) en torno a la suerte final de los poemas a los que compara con aves cautivas. Unos pajarillos (que son los) «pequeños aletean perseguidos / por lo que vivieron una vez / he pensado en soltarlos / me detiene que en la urbe / en libre albedrío mueran». Ante un esperado «día de fiesta», de estar juntos en «reencuentro» y ver al que vendrá, el trabajo de Belkis Arredondo con la pluma, las aves, el colibrí y la muerte, es fascinante.

(4) En muchos de los poetas que explorar su ser / su amimalidad y su misterio / desde capas profundas, no sociales, las imágenes de los Arquetipos le brindan el asidero. La chilena Alejandra Zahri enfrenta sus demonios en “Aullido de Loba en Celo”, “Brujo de pasiones” y en otros «Dioses del Olimpo», perfiles arquetípicos de «el demonio en el infierno» y «los ángeles, observando», el proceso intrapsíquico y sensual humano. Desde esta perspectiva también escribe Osvaldo Lázaro, argentino; pero, éste buscando ser consciente de sus métodos

Algunos de estos autores, más entre quienes cultivan la prosa (microrrelatos, cuentos y ensayos) lo mismo que la poesía, participan de la creación, en cuanto hay un examen y alerta socio-político que le mueve a dar de tal aspectualidad libremente; la aproximación a una cotidianidad que frustra representa otro asomo, así como los motivos de sicología de arquetipos. Los tres aspectos también podrían coincidirse como estímulos en ellos. Este es, por seguro, el caso de Norma Segades, la mexicana Lina Zerón y otras extraordinarias poetas convocadas a la Antología Anual «Sin Fronteras».

Para cada autor, este libro colectivo se vale como una colección parcial de algún aspecto, no como expresión holística ni panorámica de su obra. Concluir acerca de cuáles son las preferencias temáticas, estilística y autorales, de cada poeta o narrador incluido es difícil por el número limitado de textos. Siempre la muestra resulta pequeña y, como en el caso de Carlos M. Valenzuela Quintanar no es posible asignar a este autor una preferencia por el hedonismo amatorio, el culto a la belleza de las hembras (como es lo presentado en esta antología), cuando hemos visto por textos suyos muy definidas preocupaciones sociales y su particular compromiso con las causas campesinas de su México natal.

(5) Aunque creo que las imágenes, la plástica de color y forma, tiene su propio lenguaje, al que le pueden nacer palabras, aquí sólo podremos estremecernos ante la fuerza y expresividad de la muestra. Uno de los cuadros que más me gustaron lo contribuye la argentina Griselda García Cuerva; impresiona la oferta visual del peruano Oswaldo Mejía, desnudos de maniquí, que parecen desechados; un dibujo irreverente e impactante, acullá, de la zaragozana Pilar Bamba, cuadros de otro español, de Navarra, Elías Garralda Alzugaray, el arte de Roy Evans Miranda, chileno, Ricardo Calanchini (argentino, santafesino) entre otros. Finalmente, destacaría que hay una muy diversa muestra de arte y fotografía artística digital, destacando a Marta Zárate de Righi, de Argentina, y Xolot Polo (México DF-México)

Le conversion

per Luciano Doti

Título original “La conversión”. Traducción del español a interlingua del autor.

Heri vespere, io exiva con le femina que cognosceva in chat. Nos finiva in su casa vetule e okupade. In le intensitate del incontro, illa me dava un forte basio in le collo que illo me feriva. Hodie, io comprendeva que le sol me face doler le oculos e arder le pelle. Io intenta vider me in le speculo, sed io non me reflecta in illo.

El gnomo without time

by Luciano Doti

Texto original en español: http://nosomosescritores.blogspot.com/2011/11/el-gnomo-sin-tiempo.html

Translated into Spanglish by the author.

I remeber what happened as if hubiera sido today, pero I cannot remembrarme the moment. Es decir, me resulta imposible situarlo en algún space cronológico. Todo comenzó the day I went, como tantas other times, to dance tango. That was the first time que lo percibí. Aunque me era bastante unknown lo reconocí, as if ya nos hubiéramos encontrado before. Maybe, la teoría de la reminiscencia, por which you have un conocimiento previo de lo que es en sí, me ayudo to have la convicción de que de him se trataba. The monster was sentado en una table al costado de la pista, I could jurar que fue him quien me condujo hacia her. We danced. That we did. I do not know during how much time, and again I have to stop here. Because if algo caracteriza to this story is that no have time. Transcurrió o transcurre o transcurrirá en un place. ¿Pero cuándo? The tango sonaba in the salón. Foot derecho atrás, the foot izquierdo dibuja una ele atrás too, junto ambos feet, avanzo one, two, three, los junto again, giro abriendo el foot derecho y junto para comenzar one more time. The beautiful in the Tierra imita to the beautiful en sí. Luego, yo me senté en my table and ella with the monster. A la vista de todos she was alone, but for me she was acompañada por that stranger ser. That ser que en arcaico diálogo se debatiera if  he must considerarse a god. Salí a caminar along una avenida que frecuenté much in other time. Caminé many cuadras thinking about this temas, people pasaba al lado mío without que yo fijara mi atención to them. De vez en cuando me corría a un side para no chocar con alguno que iba more distraído than me. I do not know how I did for atravesar los cruces de streets, debo haberles prestado atención inconscientemente, dado que llegué a recorrer fifteen cuadras without notarlo. I was at the door de un bar already known for me and entré. I ordered beer. I never drink wine when I am alone. I think that an alone man drinking wine en un bar da una imagen de borracho, en cambio with the beer disimula more. Así es que, una vez disimulada mi imagen, me dispuse to drink beer and watch por the window. When you te dejas llevar por los pensamientos the time does not exist. It is like a dream, el pasado always come back like a flashback. It is el pensamiento consciente el que nos hace esclavos de ese tirano que gobierna our lifes. In the world onírico the time is the unknown dimensión. The present is a bridge in the space, If we imagine the time like a recta line, hacia atrás se extiende el pasado y hacia delante the future. El pasado son los recuerdos and the future is an ilusión. Entonces, mientras the present is algo palpable que dura un instante, el pasado y el future only exist in the mind. Hasta aquí seguí un orden lógico. Pero, what about si dejo de lado esa lógica? Considerando the life like un plano, ya no like a recta line, but like a plano que se extiende hacia all sides; we find that the present sigue siendo un punto, un instante, pero para el resto of the time se abren many posibilidades.

The monster sigue junto a ella, trata de ser simpático with me, y ahora que remember, maybe, he tried it other times. Yes, consigo remembrarlo, fue en el pasado, pero I have más experiencia now. Parece decidido y espera. How much time? I do not know how much time. There is no time.

I am sentado en un bar, acabo de caminar fifteen cuadras, I drink beer, I drink it de a sorbos mientras I think, después termino my beer, pago la consumición y me voy. Sigo avanzando por la avenida, en un momento dado, whichever, doblo in a corner, and when I realized, I am into a laberinto. I do not know how llegué to this entramado of streets. I find persons that I already know. En realidad pasan junto a mí, pero no me reconocen, they do not see me. A medida que avanzo voy recordando sucesos acaecidos years before. De pronto algo se aclara para mí: this laberinto reproduce what there is in my mind; todo lo que almacené in my life is here. Avanzo, nada me detiene, es un viaje al interior de mí ser. In a moment llego a mi límite, más allá comienza her laberinto. In that límite is the monster, then the feet se me traban. I cannot avanzar more. Me siento y espero.

Sigo sentado in my table. I watch the pista de baile. It is atestada of people and siguen llegando more. The couples van dibujando círculos of fire on the ground del salón. I drink a trago of beer. Mientras I drink miro por encima del vaso and I watch, between lights and shadows, that table. Tras esa acción bajo el vaso, y junto con él también desciende my look para quedarse en la pista. Me levanto de la table, subo la escalera, que es extensa y no tiene rellano, me dispongo a entrar en el baño, empujo the door y me introduzco en él. Me dirijo a uno de los mingitorios, orino, oigo que two persons say something about a faso, algo normal en el baño de un boliche, aunque sea de tango; when termino, cierro la cremallera of my pants, voy al lavatorio, I wash my hands, tomo una toalla descartable y me seco the hands; luego desecho la toalla en un cesto y me conduzco to the door de salida. Antes de salir me aseguro que  mi bragueta esté bien cerrada. Después bajo la escalera, I walk till my table, me siento and drink other trago of beer; fondo blanco. The monster sigue inmutable junto a her, me fugo por otro camino del laberinto, en vano, todos los caminos me llevan to him. There is no salida, me resulta imposible atravesar that line; the limit between mi sector y el de ella. En medio de ambos se erige enhiesto, cual obelisco en la Plaza de la República. He is sobre un estrado, impone respect con su magna presencia, bloquea my walk autoritariamente, as if he were owner of my fate. Continúo en el salón, afuera the city dreams ajena to all this acontecimientos. It is 4 AM, the hour in which you do not know if it is late nite or early morning. Mientras duermen muchos estarán creando sus own monsters. Es así, los hombres hemos creado seres sobrenaturales de our fears. Centuries ago nació la mitología, los dioses paganos, next the religions. Pero todo es un refugio para depositar our fears there. The monster does not exist, is a gnomo, no tiene entidad. I know it, I did not know before but I know it now. Then, ya no hay motivo para no avanzar. Frente a mí está her, I have to atravesar toda la pista para llegar there. Avanzo por el laberinto, paso por the same place in which hace un instante, at least a mí me pareció un instante, se erigía the monster. There is nothing, alone, owner of the place, I walk a mis anchas. I already am in the other sector, paso por un costado de la pista, llego to her table, la saco to dance, alrededor nuestro el resto of the persons forman un círculo, nosotros ocupamos el centro; giramos.

A símbolo, what believe a monster is a símbolo. Representa un sentimiento. First tratamos de huir, but después nos atrae. I cannot scape yet. When you are compenetrado no puedes dejarte yourself. Sometimes, las menos, puede durar its charme all life; otras, las más, se termina before. But mientras dura no hay voluntad to scape, the time pasa sin ser percibido; there is no time.