genealogía

Apellido Doti

Investigando en internet acerca del apellido Doti, a partir de los pocos datos obtenidos en mi familia he llegado a estas conclusiones.

Siempre supe que los Doti eramos originarios de Potenza, en el sur de Italia. También se mencionaba un origen calabrés y una posible ascendencia en el sur de Francia.
El nombre de mi abuelo, según la tradición familiar, era “Roque”, casado con una paisana de apellido “Romagnana”.
Por otra parte, hace unos años atrás, una de mis tías adquirío una pequeña investigación del apellido Doti, en el que se mencionan algunos nobles con origen en la ciudad de Messina que llevaban nuestro apellido, y un escudo negro y amarillo (sable y oro) atravesado por cadenas.

Por las búsquedas efectuadas en internet, descubrí que los Doti son de Sasso di Castalda, pueblo potenzino situado en el límite con la vecina provincia de Salerno. Allí figuran varios Rocco Doti, alguno casado con una Carmina Romagnano, con “o”, no “a”. Sin embargo, en internet, figura una hermana de mi abuelo, Lucía, cuyos padres son Roque Doti y Carmen Romaguana. Roque es la castellanización de Rocco, es obvio, y lo de Romaguana, podría ser un error; no sería la primera vez que un apellido italiano es mal escrito en Argentina. Además, pude averiguar que en el idioma napolitano, el que se habla en esa región, las “o” finales se pronuncian “a”. Si a esto le agregamos que el apellido Romagnana o Romaguana no existe en Italia, esto lo supe tras consultar una completa investigación de apellidos italianos, y si Romagnano, resulta posible que al llegar a Argentina hayan dicho su apellido “Romagnano” y el que anotó entendió “Romagnana”, luego la letra manuscrita habrá sido confundida como “Romaguana”.

Sobre los escudos familiares, el de Messina, al igual que los nobles, son también atribuidos a una familia de apellido “Foti“, según cual sea la fuente consultada. Aparece otro escudo, acaso de origen español, blanco y amarillo (plata y oro) a bandas diagonales, y siete armiños negros, el cual podría estar en sintonía con la historia, después de todo, Fernando V, rey de Aragón, cuando echó de la Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana su pariente, con que quedó poseedor del reino de Nápoles, instituyó una orden de Caballería del Armiño dando a los caballeros de él un collar de oro con un armiño pendiente y por divisa el epígrafe: Malo mori quam faedari para mostrar a los caballeros de él que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. Este y otros ejemplares, como el uso de traerlos por forros en sus vestidos solo los gobernadores y personas de representación, dio también motivo a algunos para tener los armiños por símbolo de dignidad.
Otro escudo que aparece en internet, haciendo una busqueda en inglés, es blanco y rojo, en cuadrados, rodeado por un borde azul y estrellas amarillas.

Sobre el origen más allá de Potenza, que queda en Basilicata, no en la vecina Calabria, se pueden hacer muchas especulaciones, pero nada firme. En la investigación que leí on line, aparece vinculado a otros apellidos sureños, como Doto y Dota. Podría derivar del nombre medieval de origen eslavo “Dotus” o de los griegos “Herodotus”, “Rodotus” o “Theodotus”. Quizás, más lejanamente, de los norteños Dot, Dotta, Dotti y Dotto. Éstos podrían derivar de “Doctus”, que significa “saggio”: sabio, en español. O del nombre germánico Otto, D’Otto (hijo de Otto), luego Dotto (en singular), Dotti (en plural); recordar que en italiano los plurales se forman con “i”, no con “s”. O sea, “Doti” quiere decir “Dotos”. Tampoco habría que descartar una conexión con los “Foti”, ni una migración desde España o desde Francia; a Nápoles también la gobernaron los Anjou y los Borbón, y la palabra “mafia” significa “muerte a los franceses invasores asesinos”.

Por otra parte, en registros genealógicos del siglo XVII aparece el apellido Doti en la provincia catalana de Gerona, que perteneció al reino de Aragón y comparte frontera con Francia, también en Murcia.
En esos mismos registros, y por la misma época, aparece nuestro apellido en Hungría, Inglaterra y Filipinas (antigua colonia española).
Sobre los catalanes y murcianos, es importante destacar que hubo migraciones de estos hacia Nápoles por problemas políticos resultantes de la guerra de sucesión española (comienzos del s. XVIII), y no fue ése el único momento en que las hubo. Apellidos muy similares como Dot, Doteiza, Dotil, Dotori y Dotres tienen origen catalán.
Dot: La historia y heráldica del apellido Dot lo recoge el “Solar catalán, valenciano y balear”, de los hermanos García Carraffa, por lo que los del apellido son de origen catalán o procedentes de otros lugares y asentados en Cataluña. La historia y heráldica del apellido Dot aparecen en esta obra relativos sólamente a Cataluña. Tuvo casa en la ciudad de Barcelona. Por referencias de historiadores de la época y otras averiguadas por Araldis en los archivos registrales de ciudades y otros privados, podríamos afirmar, pero no asegurar, que su escudo u otro muy similar a él, apareció inicialmente desde el siglo XI al XIV, particularmente en las campañas contra los turcos en 1302 y parecen ser citados en las victorias de Artaki (Octubre de 1302), Filadelfia (1 de Mayo de 1303) y Monte Tauro (15 de Agosto de 1304). Las referencias de esta familia parecen precisarse con más frecuencia desde el siglo XV al XIX en especial los hechos de la lucha contra la dinastía Napoleónica y la reconstrucción industrial del siglo XIX en Cataluña.
En 1564, el rey Don Felipe II celebró Cortes en Barcelona y también nombró Junta de diferentes sujetos, uno de ellos fue Juan Dot.
Doteiza: Linaje muy antiguo. Por referencias de historiadores de la época y otras averiguadas por Araldis en los archivos registrales de ciudades y otros privados, podríamos afirmar, pero no asegurar, que este escudo u otro muy similar a él, apareció inicialmente desde el siglo XI al XIV, particularmente en la composición de las tropas con las que Jaume II conquistó Alicante, Elche y Murcia a finales del siglo XIII. Las referencias de esta familia parecen precisarse con más frecuencia desde el siglo XV al XIX en especial los hechos de lepanto, acompañando las tropas de asalto y abordaje de D. Luis de Requesens en los hechos de 1.571. Todo ello parece coincidir con la memoria familiar de algunos de los miembros de la rama de la familia
Dotil: El origen de este ilustre apellido, por referencias de historiadores de la época y otras averiguadas por Araldis en los archivos registrales de ciudades y otros privados, podríamos afirmar, pero no asegurar, que su escudo u otro muy similar a él, apareció inicialmente desde el siglo XI al XIV, particularmente en los hechos de la conquista de Ibiza del 11 de Agosto de 1114 y los de Mallorca a principios de 1115 formando parte de los Cruzados compuestos por Pisanos, Catalanes y Provenzales, comandadas por Ramón Berenguer III. Las referencias de esta familia parecen precisarse con más frecuencia desde el siglo XV al XIX en especial los hechos de Flandes, acompañando la comitiva de D. Luis de Requesens al tomar el mando de los Tercios de Flandes y la reordenación de los mismos.
Dotori: Por referencias de historiadores de la época y otras averiguadas por Araldis en los archivos registrales de ciudades y otros privados, podríamos afirmar, pero no asegurar, que este escudo u otro muy similar a él, apareció inicialmente desde el siglo XI al XIV, particularmente en el reparto de tierras de Castelló de Xátiva (Villanueva de Castellón) y en las del Valle de Alfandech. Las referencias de esta familia parecen precisarse con más frecuencia desde el siglo XV al XIX en especial los hechos de la lucha contra la dinastía Napoleónica y la reconstrucción industrial del siglo XIX en Cataluña. Todo ello parece coincidir con la memoria familiar de algunos de los miembros de la rama de la familia
Dotres: Linaje catalán con casa solar en el Ampurdán. Una línea se estableció en Barcelona, pasando otra a San Sebastián. Hay en España distintas casas. Desde muy remotos siglos fue conocida y muy considerada. Los historiadores hacen notar acertadamente que no todos los linajes de este apellido tienen un origen común. Lo encontramos en Cataluña.

En el siglo XVIII, un Joseph Doti es mencionado en un archivo español de justicia militar en Ceuta. Y en el XIX, un Manuel Doti aparece como ayudante de un Batallón de Francos (tropa liberal de Isabel II contra los carlistas) en León.

Anuncios

Sefarditas en América

La Iglesia no canoniza a Colón “porque es judío”

Dicen que ocultó su religión porque tuvo que financiar su viaje a América con el apoyo de la reina católica.

(EFE).- La Iglesia católica retiró su propia propuesta de canonizar al almirante Cristóbal Colón al conocer que “era judío”, dice el autor español Oscar Villar Serrano en su libro “Cristóbal Colón: el secreto mejor guardado”.

Villar Serrano, doctor en Ciencias Náuticas y capitán de la Comandancia Marítima de Torrevieja, en la provincia española de Alicante, afirma que Colón mantuvo siempre un cierto anonimato sobre su personalidad “porque era judío, hecho que le permitió recibir el apoyo de los judíos” en su primer viaje a América con la promesa de “ofrecer a éstos la tierra prometida”.

Villar aseguró que “el misterio” que envuelve a Colón se debe a que tuvo que ocultar su religión porque para financiar su viaje buscó el apoyo de una reina católica, si bien, “todos sus grandes apoyos” fueron judíos, desde el banquero de la Corona de Aragón Luis Santángel, hasta la propia tripulación de la carabelas, “mayoritariamente judía”.

En este sentido, el autor recuerda en su libro los movimientos migratorios que se produjeron en Italia y España durante los siglos XIV y XV, debido a la persecución que sufrieron los judíos, y “es en ellos donde está el secreto de la familia de Colon”.

Villar asegura en su obra que en la correspondencia que mantuvieron Colón y su hijo Fernando “hay muchas pruebas de sus creencias religiosas judías”.

Las cartas estaban fechadas con números hebreos, los textos fueron escritos en un idioma “ininteligible” y las despedidas las hacían recordando una bendición judía.

Asimismo, el autor sostiene que Colón recomendaba a su hijo por carta que ante la gente se comportara como mandaba la ley canónica, “pero entre nosotros -cita a Colón textualmente- tenemos que conservar nuestras costumbres”.

Villar recuerda que el hermano de Cristóbal Colón fue quemado en Valencia en 1493 por ser judío y que, curiosamente, fue la propia Iglesia la que, tras la muerte del marino, propuso canonizar al descubridor por el hecho de haber cristianizado a los indígenas de América, “pero se desestimó al darse cuenta de que era judío”.

Además, el autor del libro sostiene que el navegante “sabía a dónde iba” cuando descubrió el nuevo continente, pues contaba con información sobre la ruta a realizar.

En su libro, que saldrá publicado el mes próximo, Villar explica que Colón “no fue un simple aventurero”, sino un letrado, cartógrafo y científico que poseía más de veinte mil libros sobre navegación que fueron posteriormente cedidos por su hijo a los dominicos de Sevilla, donde se recogían anotaciones del propio descubridor.

También dice Villar que Colon conocía la distancia que iba a cubrir y lo que iba a tardar porque “tenía cartografía precisa”. En este sentido, el autor sostiene que los mapas salieron de la escuela de Sevres (Francia).

En cuanto a la financiación del primer viaje, Villar explicó que parte del dinero que dio Santángel para Colón procedía del arrendamiento de dominio público de las salinas de Torrevieja, propiedad del banquero.

Villar relata en su obra que Colón se rodeó de importantes judíos españoles como Abraham y Jehuda Cresques, creadores del Atlas catalán, el científico italiano Paolo del Pozzo Toscaneli, el explorador florentino Nicolo di Conti y el cartógrafo y hermano del conquistador, Bartolomé Colón.

Como hecho destacado, Villar mantiene que los portugueses siempre estuvieron atentos y pendientes del primer viaje que Colón realizó a América, por lo que el descubridor apuntaba en su cuaderno de bitácora “datos erróneos para no dar a conocer la ruta certera”.

Según Villar, Colón decía que había descubierto las Indias Orientales por una ruta norte “pero era falso”, ya que al nuevo continente llegó por el sur evitando el Mar de los Sargazos.

“Cristóbal Colón: el secreto mejor guardado” no es una novela, sino “una obra en la que se mezcla la historia con conocimientos científicos y en la que se aportan conclusiones nuevas”, dice Oscar Villar Serrano.

 

Sefarditas en Sudamérica

Los judíos se instalaron hace varios siglos en España, a la cual llamaron Sefarad. Los reyes católicos Isabel y Fernando lanzaron una persecución contra ellos en el siglo XV, obligándolos a convertirse al catolicismo o emigrar. Los que aceptaron convertirse de todas maneras fueron victimas de persecuciones, ya que eran acusados, y con razón, de seguir practicando ritos judíos en sus casas. Así, ellos también siguieron el camino del destierro, muchos a América. En la ciudad de Lima se instalaron unos cuantos, varios muy bien conectados con la corte del Virrey y otros dedicados al comercio. Pero también allí llegó la inquisición, por lo que debieron buscar otro lugar, y ese lugar fue Ecuador, especialmente Loja. En Loja floreció una pujante comunidad de criptojudíos, católicos por fuera y judíos en secreto. La endogamia fue la manera de mantener fuerte la tradición. La iglesia de Loja no tenía Cristo ni otras imágenes, era un altar pelado, más parecida a una sinagoga que a una iglesia. Los veedores enviados se quejaban de ello, pero los lojanos habían obtenido bastante autonomía, incentivando con el oro de las minas a la corte real en España. Sus habitantes mantenían la costumbre de encender velas al aire, o sea al Eterno. Apellidos como Riofrío, Messía (Mejía), Andrade, Rodríguez, Olivera y varios más que por razones de espacio no se mencionan en este artículo, fueron cruzándose unos con otros hasta conformar un grupo con identidad propia. Los apellidos terminados en “ez” vendrían de “Eretz”, uno de los nombres dados a Israel, aunque no todos, dicen. Nombres como Juan, José, Tomás, Micaela, Manuel con sus correspondientes femeninos en el caso de los masculinos eran muy usados, otros más semíticos se usaban como tercero o sólo como apodo; así alguien podía llamarse por ejemplo Juan Manuel David Rodríguez. En los sótanos de las casas principales había pequeños altares y se guardaban copias del Antiguo Testamento en romance, una herejía que no fueran en latín. Varios guardaban la llave de sus casas en la península, como símbolo de propiedad perpetua. Con el tiempo esas costumbres sefardíes se fueron perdiendo, y el catolicismo, que al principio era sólo una fachada, terminó siendo su religión sincera; hasta hubo uno de los Riofrío que fue Obispo de Loja. Algunos emigraron a Quito o Guayaquil, se expandieron por todo Ecuador, aunque el núcleo quedo en el sur, junto a la ciudad peruana de Piura. Hubo alguno que emigró a la Argentina, se lo menciona en un libro del escritor sefardí-argentino Sabán, se trata de Juan José Olivera y González Cortés, y sus sobrinos Jameson Olivera. Recientes estudios de ADN arrojan que el 20% de los españoles son descendientes del “pueblo elegido”, ¿cuántos habrá en América, teniendo en cuenta que la mayoría tuvieron que emigrar? Es posible que acá haya más. Iberoamérica debería rescatar su rica cultura sefardita, sin que éso signifique renunciar a la cristiana.

http://blogs.clarin.com/luciano-doti/2010/08/15/mayorazgo-de-riofrio-en-america/comment-page-1/

http://www.esefarad.com/?p=14284

http://bethaderech.com/sefardic-genealogy-genealogia/apellidos-judio-espaola/

Taladriz

Taladriz (a veces Taladrid) era uno de los apellidos de mi abuela materna. Ella era del Bierzo, pero el pueblo que lleva su nombre, San Pedro de Taladriz o Taladrid, está en Asturias, en la triple frontera entre el principado, Galicia y El Bierzo. Su origen es visigodo, habría evolucionado desde el nombre del rey Atanarico; tras siglos de modificaciones habría quedado “Taladriz”. El significado de Athanareikis es Atha=noble y Reiks=gobernante, rey.

Romagnano

Romagnano (a veces Romagnana) era el apellido de una de mis bisabuelas paternas: Carmina, casada con Rocco Doti. Era del sur de Italia, en Potenza,  encontrándolo en gran cantidad en Salerno, también en el Piamonte; allí hubo una dama Bona di Romagnano que fue pareja de Felipe II Duque de Saboya, con descendencia.

Felipe II (5 de febrero de 1438 – 7 de noviembre de 1497), llamado el sin tierras fue Duque de Saboya durante un corto período desde 1496 hasta 1497.

Era hijo de Luis de Saboya y de Ana de Chipre. Sin embargo no era el principal heredero del anterior duque, habiendo varias mujeres delante de él en la línea de sucesión. Para asegurar la línea masculina de Saboya, casaron a su hijo mayor Filiberto con su prima, la única hermana del joven duque difunto. Sin embargo este plan no tuvo éxito: la muchacha murió a los 12 años. Los hijos de los hijas del hermano mayor de Felipe Amadeo IX de Saboya eran los siguientes en la línea de sucesión, y recibieron los derechos de herencia en la línea general, incluyendo Chipre y Jerusalén. Chipre y Jerusalén no borraron la sucesión femenina peor sin embargo Felipe reclamó esos títulos y los utilizó. Sus sucesores masculinos en Saboya también continuaron haciéndolo, dando a su título ducal más rango, una titulatura real.

Se pasó la mayor parte de su vida como miembro menor de la familia ducal. Su posesión original era el distrito de Bresse, cerca de la frontera de Francia y Borgoña, pero lo perdió y por eso Felipe fue llamado “el sin tierras”. Dos de sus hijas, Claudina (1479-1528) y Felipa de Saboya, con Bona di Romagnano (n. 1459), se casaron con Jacobo III Conde de Hornes y Lorenzo de Médici respectivamente.

Lorenzo de MédiciLorenzo de Médicis (en italiano Lorenzo de’ MediciLorenzo di Piero de’ MediciLorenzo il Magnifico), (Florencia1 de enero de 1449 – Careggi9 de abril de1492), también conocido como Lorenzo el Magnífico por sus contemporáneos, fue un estadista italiano y gobernante de facto1 de la república de Florencia durante el renacimiento italiano. Príncipe de Florencia, mecenas de las artes, diplomático, banqueropoetafilósoforenacentista, perteneciente a la familia Médici Cagaggiolo (o Cafaggiolo).

Su vida coincidió con la cúspide del renacimiento italiano temprano; su muerte marca el final de la Edad de Oro de Florencia. La frágil paz que ayudó a mantener entre los distintos estados italianos terminó con su muerte. Los restos de Lorenzo de Medici reposan en laCapilla de los Médici en la Basílica de San Lorenzo (Florencia).

También hubo varios marqueses de Romagnano.

 

 

Apellido Olivera

Este linaje, es originario de Castilla la Vieja y su progenitor, fue un noble caballero procedente de Alemania que acudió al llamado del conde don Enrique de Trastamara, en lucha contra su hermano el rey don Pedro I “el Cruel”. Después de la batalla de Montiel (1363) y muerto don Pedro, el conde de Trastamara fue proclamado rey de Castilla con el nombre de don Enrique II.

Ya establecido en la Península, el linaje, se extendió por diversas regiones de las Españas, especialmente Castilla, Aragón, Vizcaya, Galicia, Cataluña y pasando también a Portugal.

En el siglo XVIII, uno de sus descendientes, Juan Olivera, llegó a Quito; allí contrajo matrimonio con Micaela González Cortés, de cuya unión nació Antonia Olivera y González Cortés, la cual al casarse con el naturalista y médico escocés William Jameson tuvo a Guillermo Jameson Olivera, éste emigró a la Argentina junto a su hermano Tomás, el cual se casó con una hija del gobernador de San Juan Saturnino de la Presilla. Una de las descendientes de Guillermo se casó con un hijo de italianos, de apellido Doti. Otro de sus descendientes fue el comisario Nicolía Jameson, de destacada participación en la Patagonia durante la presidencia de Yrigoyen.